Historia de la marca

Esta es la historia de una persona que nació en un país, estudió en otro y se desarrolló profesionalmente en un tercero. Un recorrido vital que ha pasado por cuatro continentes.

El germen de Look At My Skin surge de todas esas experiencias, tanto personales como profesionales, y de la necesidad de compartir con los demás lo que he aprendido y conseguido a lo largo del camino.

Llevo más de una década formulando y fabricando para terceros productos dermocosméticos y complementos alimenticios, contribuyendo de forma directa e indirecta a la salud y la belleza de la piel.

La idea de crear mi propia marca nació en 2016, cuando me enfrenté personalmente al problema de las manchas en el rostro. Probé muchos productos de diferentes marcas y ninguno me ofreció una solución real: algunos aclaraban levemente las manchas y la piel circundante, dejándolas igualmente visibles; otros provocaban sensibilidad e incluso reacciones alérgicas. El estado de la piel influye directamente en la autoestima, y en mi caso se vio seriamente afectada.

Con ese reto en mente, me reuní con mi equipo de desarrollo para crear una fórmula que realmente funcionara y fuese capaz de reducir o eliminar las manchas sin dañar la piel. Tras numerosos ensayos, conseguimos un resultado altamente satisfactorio. Esta experiencia me inspiró a ampliar la visión y desarrollar más productos que respondieran a las necesidades más habituales del cuidado cutáneo.

Así nacieron:

Hydramousse – espuma limpiadora que limpia sin resecar.

Radiantcell – tónico que ayuda a minimizar la apariencia de los poros.

Dermbiotic – crema prebiótica para proteger y reforzar las defensas naturales de la piel.

Youthcode, Pigmentcorrect, Hydraglow – tres sérums imprescindibles para mujeres y hombres a partir de los 30 años, diseñados para combatir los signos del envejecimiento y las manchas.

Todos los productos de Look At My Skin se fabrican en España.

Aptos para todo tipo de pieles, incluso las más sensibles.
Sin alcohol. Sin sulfatos. Sin colorantes. Sin aditivos innecesarios. Fórmulas veganas.

Formulados con ingredientes naturales en las concentraciones adecuadas para garantizar resultados visibles sin alterar las defensas propias de la piel.

Dermocosmética responsable: sin crueldad animal.